Especialistas en vitrificado industrial, pulido diamantado y pavimentos técnicos de madera para entornos de tránsito continuo. Realizamos desbastado profundo de tarjas y maderas duras de roble, aplicación de resinas protectoras y nivelación geométrica láser de pisos.
Aplicación de resinas de poliuretano y barnices de alta dureza para suelos de madera sometidos a desgaste intenso por maquinaria y tránsito pesado.
Proceso mecánico con discos diamantados de granulometría progresiva para hormigón y piedra natural, logrando acabados satinados o espejo según requerimiento.
Instalación de suelos flotantes multicapa con aislamiento acústico y control de vibraciones, diseñados para salas de ensayo, auditorios y espacios técnicos.
Cada servicio está pensado para resolver un problema real en suelos técnicos de madera y hormigón.
Eliminamos marcas de maquinaria y deformaciones acumuladas en tarimas de roble, conservando el espesor útil del tablón. El resultado es una base sólida para el tratamiento posterior.
Aplicamos sistemas de resinas de alta resistencia que soportan carretillas elevadoras y un uso intensivo diario. La superficie final es duradera, antideslizante y fácil de limpiar.
Garantizamos una planitud milimétrica en pavimentos técnicos de madera y hormigón. Esto evita puntos de desgaste prematuro y asegura una superficie estable para equipos sensibles.
Alcanzamos acabados de hasta 3000 grit en hormigón, con tratamiento densificador y sellador antimanchas. El resultado es un pavimento que refleja la luz y reduce la necesidad de mantenimiento.
Diseñamos sistemas multicapa con base de madera contralaminada y caucho reciclado que cumplen estándares de ruido de impacto (L'nT,w < 58 dB). Ideal para salas de ensayo o espacios sensibles al sonido.
Instalamos sistemas que permiten la expansión natural de la madera sin deformaciones visibles. Las juntas perimetrales y los anclajes ocultos mantienen la estética y la funcionalidad a largo plazo.
Evaluamos el estado de su pavimento, tomamos medidas y le entregamos un presupuesto detallado sin compromiso.
Pedir presupuestoCada paquete incluye un alcance definido de trabajos de ingeniería de suelos, con materiales específicos y plazos estimados. Sin costos ocultos ni complementos genéricos.
Para suelos de madera con desgaste moderado en áreas de hasta 300 m².
Para pavimentos de hormigón en naves o talleres de hasta 600 m².
Mantenimiento programado para suelos técnicos de madera y hormigón.
El vitrificado industrial aplica una capa de resina o barniz de alta dureza sobre la madera, creando una barrera protectora frente al desgaste y la humedad. El pulido diamantado, en cambio, actúa directamente sobre el soporte (hormigón o piedra) mediante discos abrasivos de diamante, eliminando irregularidades y dejando una superficie densificada y brillante sin capa añadida. La elección depende del tipo de tránsito y del material base.
Es un proceso de medición y corrección de la planitud del suelo mediante un nivel láser rotatorio de alta precisión. Se identifican desniveles, hundimientos o abombamientos, y se aplican morteros autonivelantes o fresados localizados para lograr una superficie dentro de tolerancias milimétricas. Es especialmente relevante en naves industriales y salas técnicas donde se requiere una base perfecta para maquinaria o revestimientos posteriores.
La durabilidad depende del tipo de resina, la intensidad del tránsito y el mantenimiento. Con resinas de poliuretano o epoxi de alta resistencia, un pavimento de roble o haya puede mantenerse en servicio entre 10 y 20 años sin necesidad de un reacondicionamiento completo. Factores como la exposición a la luz solar directa, la humedad relativa y el uso de productos de limpieza adecuados influyen directamente en su vida útil.
Sí, es una práctica habitual. Se coloca una barrera de vapor sobre el hormigón, después una capa de aislamiento acústico o nivelante, y finalmente el pavimento de madera maciza o multicapa. Es fundamental que la losa esté seca, limpia y libre de fisuras para evitar problemas de adherencia o deformaciones. En muchos casos se realiza una prueba de humedad con higrómetro antes de comenzar la instalación.
El mantenimiento es mínimo en comparación con otros acabados. Se recomienda una limpieza diaria con agua y detergente neutro, y un reengrasado periódico con un producto específico para suelos densificados. No necesita encerado ni abrillantado químico. En zonas de alto tránsito, puede aplicarse un nuevo sellador cada 3 o 5 años para mantener la resistencia a manchas y la apariencia original.
Todos los trabajos cuentan con una garantía de dos años sobre defectos de ejecución, desprendimientos prematuros o pérdida de planitud fuera de las tolerancias acordadas. La garantía cubre la mano de obra y los materiales aplicados, siempre que se haya seguido el plan de mantenimiento básico indicado en la entrega. Para proyectos de gran envergadura, es posible ampliar el período bajo condiciones específicas.